Día de la Ciencia: un recorrido por la Historia de la medicina del Raval

Una edición más del Día de la Ciencia para poner broche final a la primera evaluación de este curso 17/18. Las alumnas y alumnos de primero de Bachillerato, agrupados en cuatro grupos, recorrieron a lo largo de la mañana del pasado día 22 de noviembre los lugares más emblemáticos del Barrio del Raval, en su increíble historia dentro del campo de la Medicina.

El primer grupo lo formó 1bat1 acompañados por los profesores Carol García y Jaime Heredero; el segundo por los alumnos del 1bat2C, 1bat2D y 1bat3, con los profesores Virginia Farré y Josep Bernardó; el tercer grupo formado por 1bat2N y 1bat3M con Carlos Andrade y Montse Pujol. Finalmente el cuarto grupo con los alumnos de 1bat3N con Sara Paris y Gloria Roqué.

Todos a las 8:20 en un lugar histórico, la fuente de Canaletas al inicio de La Rambla. Allí nos esperaba Miquel Carandell, de “Històries de la Ciéncia”, para iniciar la actividad. Junto a él aparecieron los guías Net, norteamericano y las hermanas irlandesas Claire y Catherine. Los cuatro se hicieron cargo de cada grupo y ¡ah! La actividad se llevó a cabo toda en inglés.

A modo de introducción

            La primera aproximación fue analizar el plano del barrio del Raval, como extensión de la primigenia Barcino romana que, a lo largo de los siglos medievales se expandió hasta colmar su espacio amurallado, con su eje vertebral que fue La Rambla. En este espacio en los siglos XII y XIII se fueron formando seis hospitales que, culminaron uniéndose en 1401 en uno solo: el Hospital de la Santa Creu. En su “inauguración” como decimos hoy en día estuvo Martín el Humano, último rey de estirpe catalana.

Historias muy bonitas

            Uno de los momentos más bonitos fue el recorrido por la calle del Notariat, donde en uno de sus edificios esta la placa que recuerda el paso del gran científico Santiago Ramón y Cajal en su segunda estancia por Barcelona. Allí, se afirma, desarrolló su teoría de las neuronas que le valdría el Premio Nobel de Medicina. Con anterioridad vivió en la calle Riera Alta, cerca del Hospital de la Santa Creu y con posterioridad en la calle Bruch del Ensanche.

Cerca de allí, en el “Corralet” está el busto de insigne Sir Alexander Fleming, descubridor de la penicilina, que estuvo en Barcelona para explicar la importancia inmensa de su descubrimiento. Corría el año 1929.

Siguiendo estos pasos nos detuvimos en la calle del Carmen, donde en 1770 se consolida la Real Academia de Medicina, con su anatómico, donde se desarrollaron importantes trabajos e iniciativas para el impulso y desarrollo de la Medicina en nuestra Ciudad. Ilustres personalidades de la Ciencia médica han pasado por sus aulas y auditorios, como impulsores de numerosas actividades científicas en este campo. Como muestra la existencia de la obra “Concordia dels Apotecaris”, obra donde se desarrolla el trabajo profesional de los farmacéuticos así como sus prácticas farmacéuticas.

Como núcleo arquitectónico más sobresaliente está el Hospital de Santa Creu, de inicios del siglo XV como ya se ha dicho y formado por la unión de seis hospitales ya existentes, como el Santa Marta, Marcús, Colom entre otros. En él se llevó a término una medicina pionera en sus distintas épocas. La lucha contra enfermedades como la peste negra en los siglos medievales o la fiebre amarilla y la tuberculosis en el siglo XIX fueron sus trabajos constantes. Así lo atestigua la Historia de Barcelona.

Dada la gravedad de esas epidemias, la última de las grandes fue la de cólera a mediados e inicio de último tercio del siglo XIX, nos señala la importancia de otra institución, anexa al referido Hospital; hablamos de la Casa de Convalecencia, toda una institución de la medicina barcelonesa. En este recorrido también nos detuvimos en el Dispensario antituberculoso, de capital importancia en el siglo XIX, durante el cual esta enfermedad causaba estragos.

Acabado el recorrido por la calle de Montalegre Miquel Carandell puso fin a estas explicaciones. La jornada fue magnífica en una mañana luminosa y fría, durante la cual conocimos la importancia de Barcelona en el campo de la Medicina durante sus siglos medievales y contemporáneos.

 

Ángel Morán

 

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